La Justicia es Tarea de Todos

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Todos hemos vivido ese momento. Conduciendo por las calles de nuestra ciudad en la noche, cuando de repente se refleja en tu retrovisor la figura de una radiopatrulla. Te tensas, no has hecho nada ilegal, no vas conduciendo ebrio pero te sientes vulnerable; lo único que piensas es “por favor que no me detengan”. La patrulla enciende la sirena, inmediatamente una ansiedad e incertidumbre abismal inunda tu cuerpo. No tienes idea de lo que pueda pasar, cientos de escenarios negativos vuelan por tu mente y te preguntas ¿Por qué las cosas tienen que ser así?

Los abusos de poder son algo que puede suceder desde el momento en que un policía te detiene hasta que te encuentras frente al juez. Pero, es precisamente el juez el llamado a velar por la correcta aplicación de la ley. Todo estado republicano debería contar con un organismo judicial que pueda suministrar a sus ciudadanos una sólida administración de justicia que defienda y fortalezca el Estado de Derecho.

Sin embargo, Guatemala actualmente cuenta con un sistema inoperante, del que difícilmente se puede decir que protege nuestros derechos y libertades individuales. Si queremos ver un verdadero cambio, es de suma importancia que como guatemaltecos nos informemos y conozcamos sobre el estado de nuestro sistema de justicia, ya que este es el garante de nuestros derechos.

La Administración de Justicia

El Organismo Judicial es el encargado de juzgar y promover la ejecución de lo juzgado, aplicando la ley para resolver conflictos que nacen de las relaciones entre individuos en la sociedad para mantener la paz social, la estabilidad entre poderes y garantizar la protección de los derechos individuales. El juez, utilizando su criterio en la correcta aplicación de las leyes, resuelve la controversia. Las decisiones del juez debe ser técnicas e imparciales, por esta razón es que debemos privilegiar la independencia del juez y tomar ésta como la base de la administración de justicia.

Si bien es cierto que la influencia de factores políticos y sociales en la justicia es inevitable, debemos luchar por neutralizar sus efectos y asegurarnos que estos sean lo más transparentes posibles. Actualmente, uno de los obstáculos que atraviesa el sistema de justicia en Guatemala es la presión de otros poderes, de factores externos como la política, la opinión pública y los medios de comunicación e incluso de otros operadores de justicia como los fiscales.

Para rescatar y garantizar la independencia de los jueces y para que estos puedan realizar sus funciones correctamente sin presiones innecesarias se debe:

  • Primero, realizar una profunda revisión y reforma de la normativa que regula el funcionamiento y organización del sistema judicial
  • Segundo, separar la parte administrativa y judicial de la institución, el juez debe dedicarse a únicamente a resolver y no administrar.
  • Tercero, se debe minimizar la intromisión de agentes tanto externos como internos en los procesos de selección y elección de magistrados.
  • Cuarto, exigir que todos sin excepción, particularmente el Ministerio Publico, observe las garantías procesales establecidas en la Constitución. Como por ejemplo, la presunción de inocencia y la prohibición de presentar ante los medios a los detenidos.

El Impacto y la Importancia de la Justicia

Si bien conceptualizar la justicia es una tarea difícil por ser un término abstracto y polisémico, ésta no deja de ser un pilar elemental en el desarrollo de un Estado republicano y democrático donde prevalezca el Estado de Derecho y el respeto a los derechos fundamentales de los individuos que lo conforman. La justicia es indispensable para alcanzar la paz y armonía social. Además, es combustible para el desarrollo tanto personal como social. Contar con un organismo judicial que administre de manera correcta la justicia es imprescindible puesto que sin ésta institución no se podrían aplicar las normas y resolver los conflictos que atentan contra el sistema democrático de un país.

La importancia de la justicia no recae en que ésta sea un derecho fundamental sino en constituir el medio de protección de los derechos mismos. En otras palabras, la justicia funciona como un “escudo” para el resto de los derechos fundamentales: los protege ante potenciales arbitrariedades de cualquier autoridad o individuo que de alguna manera los amenacen o violen.

La justicia no solo es de los jueces, los ciudadanos debemos tomar la iniciativa y la tarea de informarnos sobre la justicia y aplicarla en nuestras vidas.

Así, se hace evidente la relevancia de la justicia. Esta trasciende el mundo del Derecho, es una virtud que no sirve únicamente para garantizar los derechos del individuo sino que también ella sirve como guía moral de la persona, permitiéndonos a cada uno obrar rectamente y desempeñar un papel clave en el sostenimiento de la armonía y paz en nuestra comunidad.

La Falta de Certeza Jurídica en Guatemala como un desafío actual

Si se evalúa cómo la administración de justicia impacta a la persona individual nos damos cuenta que tanto las buenas como las malas prácticas en la administración de justicia no solo afectan a quién directamente esté involucrado en algún proceso, sino que también sus efectos y consecuencias se filtran hacia el resto de la sociedad.

Si no hay justicia y seguridad jurídica, los actores económicos no pueden tomar decisiones, como consecuencia no hay incentivos para que se actúe económicamente lo que termina creando un estado de incertidumbre tanto en el ámbito jurídico como económico.  Esta situación frena el desarrollo de un país e impide que sus ciudadanos logren alcanzar sus metas y proyectos de vida. Es claro que la mala administración y la falta de certeza jurídica afecta tanto a las empresas como al guatemalteco promedio.

Gran parte de este problema se debe a que hoy en día los jueces en Guatemala no son del todo transparentes y constantes en sus resoluciones. Ciertamente, los jueces tienen libertad decisoria, es decir, los jueces pueden apartarse de sus decisiones anteriores, cambiar de opinión caso a caso pero estos deben ser justificados, no pueden ser frívolos y antojadizos. De serlo así hace que el sistema pierda credibilidad y que además no haya certeza jurídica. Para que esto no suceda  debe haber una mayor fiscalización en el trabajo de los jueces para que haya consistencia en sus resoluciones. Los jueces deben responder ante la ley por su actuación, en la medida que haya más transparencia se podrá identificar si el juez abusa o no de su posición.

Adicionalmente, las actuaciones de los jueces deben poder ser comprobados por los ciudadanos. En Guatemala, todavía existe gran dificultad para acceder a la información sobre las actuaciones judiciales y cualquier otra información de índole administrativa dentro del organismo judicial.

Para el fortalecimiento del Poder Judicial en Guatemala es fundamental que los mecanismos de selección y nombramiento de magistrados estén diseñados para escoger a los mejor preparados, especialmente en sus altas cortes. Con frecuencia, el diseño deficiente de los procedimientos para su selección y nombramiento permite que estas altas autoridades sean seleccionadas por su cercanía personal o política al gobierno de turno. Se debe cambiar a un método en donde se le califique y seleccione a los jueces y magistrados por su mérito y capacidad.

Hacia un Fortalecimiento de los Lazos entre el Ciudadano y la Justicia

Lamentablemente, prevalece una percepción nacional que no existe justicia, que no hay quién aplique justicia de forma objetiva, independiente e imparcial. Se discute si la estructuración actual del poder judicial es o no eficiente y si este será capaz de resolver controversias venideras.

Nosotros como guatemaltecos debemos enfocarnos en evaluar a nuestras instituciones con ojo crítico, es decir, no hay que atacar al sistema sin antes haber indagado en él e identificado sus errores y faltas, puesto que el sistema no solo se cambia mediante reformas legales, también necesita una evolución  y transformación de la cultura jurídica. Es nuestro deber como ciudadanos revalorizar nuestras instituciones, debemos recordar en qué posición nos encontramos respecto a un juez, se ha perdido respeto a la carrera judicial y a los jueces mismos. Recobremos los valores de una cultura jurídica sana y unidad nacional, trabajemos todos en conjunto para devolverle a nuestras cortes la importancia que se merecen, esto incluye el elemento de la remuneración del juez. Deseamos a los mejores, pero no estamos dispuestos a que los ellos sean remunerados mejor que en la práctica privada. Debemos rescatar la credibilidad de ser juez, el respeto al juez y la carrera judicial. Velemos porque estas desempeñen el papel que la Constitución les ha asignado de manera responsable.

Queremos una Guatemala diferente en donde las autoridades y poderes del estado respeten y cumplan las normas. Un estado en donde gobernados y gobernantes se encuentren en un mismo plano respecto a las leyes. Para alcanzar esto es importante recordar que la justicia no solo es de los jueces, los ciudadanos debemos tomar la iniciativa y la tarea de informarnos sobre la justicia y aplicarla en nuestras vidas. Generemos el cambio desde nosotros, obremos rectamente, vigilemos que la gente a nuestro alrededor la aplique también. No podemos esperar un cambio sin nosotros estar dispuestos a cambiar. Para poder confiar en la autoridad, debemos conocer nuestros deberes y obligaciones y no incurrir en violar la ley. Dirijámonos hacia un futuro en donde la próxima vez que un policía nos detenga a media noche en lugar de sentirnos amenazados o preocupados nos sintamos protegidos.

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3 Responses
  1. […] El licenciado Marroquín agregó que el fortalecimiento institucional no hay que verlo de una abstracta sino que hay que materializarlo en acciones concretas. La realidad guatemalteca nos evidencia qué tan profunda es la falta de institucionalidad. El sector justicia afecta a todos los guatemaltecos y no debemos relegarlo ni dejarlo desatendido. (te recomendamos leer: la justicia es tarea de todos) […]

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